Tandil 2005
Hay veces que en el colegio nos encontramos con materias que no entendemos y nos surge la complicación de tener que ir a particular, en mi caso si hay materia que me cuesta es ingles y desde sexto grado tengo que ir a particular. En el año 2005 cuando cursaba séptimo grado iba a una profesora de ingles en la que no me sentía muy cómoda y me daba mucha vergüenza ir, a demás era la madre de uno de mis mejores amigos y en la clase estaba él y muchos amigos mas por eso metía todo el tiempo excusas para no ir, a la profesora le decía que tenia que ir a particular de otra materia y a mi mamá le decía que me iba a inglés en realidad me quedaba toda la tarde en la casa de mi mejor amiga, Lucía. La pasábamos muy bien mirábamos tele, jugábamos, cantábamos nos reíamos mucho.De un día para el otro esto se me hizo costumbre, a mi casa… ¡y cuando volví! En mi casa me esperaba lo peor, yo no sabía porque me había llamado mi mamá pero me lo imagsin darme cuenta pagaba por ir a la casa de Lucía.Un día mi profesora llamó a mi casa para hablar con mi mamá porque le parecía raro que falte tan seguido, cosa que era obvia pero en con tal de no sufrir yo no lo notaba.Mi mamá sin dudarlo me llamó a la casa de Lucía me hizo volver inaba, son tres cuadras que separan la casa de Lucía con la mía, tres cuadras que ese día fueron más largas que nunca. Por fin llegué, la intriga me mataba, abro la puerta y veo a mi mamá sentada en la cocina, me miró seria como nunca la vi y me dijo:“¿cómo te fue en inglés?”.Temblando agache la mirada y le contesté con un frío “bien”, sorprendida me dijo “mira vos, ¿segura?”. Me quede helada sin saber que hacer y con los ojos llenos de lagrimas le dije que no fui. Nunca vi tan decepcionada a mi mamá me miro con esas cara que nunca se olvidan me dijo que la había decepcionado y sin retarme ni insultarme me mando a mi cuarto. Creo que eso fue lo que más me dolió.Al otro día fui al colegio me llevo hasta la puerta y hasta la hora de entrar no me dejo bajar y me dijo lo peor que me pudo haber dicho que no me iba a dejar ir del viaje de egresados.Me largue a llorar y nadie me podía parar, en eso llego la profesora y abrió la puerta y sin saludar baje del auto y entré, nadie sabía que me pasaba todos me veían llorar y nadie entendía porque. Todos se acercaron mis compañeros, la profesora, la catequista hasta el cura para hablarme y ver que podían hacer para ayudar cosa que siempre les voy a agradecer. Finalmente tanto, tanto ruego hizo reaccionar a mis papás y lo hablaron y decidieron castigarme no dejándome ir a la cancha pero se dieron cuenta que el viaje de egresados es único y que no me podía perder esa experiencia. Así que me dejaron ir, yo feliz de la vida disfrute ese viaje muchísimo, realmente tenían razón una experiencia inolvidable.
López María Victoria


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