La “Danza del Vientre”, o más bien conocida como “Danza Árabe”, no tiene origen exacto, debido a las pocas investigaciones que se han llevado a cabo; pero algunas de las teorías existentes son:
- desciende de las danzas del antiguo Egipto.
- procede de un baile de tipo religioso que practicaban antiguamente las sacerdotisas de los templos.
- formaba parte de las prácticas tradicionales de alumbramiento en la/s región/es de origen.
- se había extendido gracias a las migraciones de los pueblos gitanos y de grupos similares, de origen hindú.
A pesar que este baile social en circunstancias aceptables se considera correcto e incluso se fomenta, para muchos en Medio Oriente y el Norte de África consideran que las actuaciones con bailarines profesionales con trajes provocativos y para un público mixto es algo moralmente cuestionable. Algunos llegan hasta el punto de sugerir que se prohíban esta clase de representaciones.
Esta danza ha sido tradicionalmente folclórica improvisada por una sola bailarina, se caracteriza por sus movimientos suaves y fluidos, disociando y coordinando a la vez las diferentes partes del cuerpo. La atención se centra principalmente en la cadera y el vientre, alternando movimientos rápidos y lentos y se enfatiza en los músculos abdominales, con movimientos de pecho y hombros así como con brazos serpenteantes. Los movimientos ondulatorios, rotativos, que por lo general son lentos simbolizan la tristeza, en cambio con los movimientos rápidos, golpes y vibraciones la bailarina expresa alegría. Al pasar el tiempo, se han incluido varios elementos tradicionales: velos, sable, bastón, velas, crótalos, alas de Isis etc. Para cada elemento hay un ritmo, y para cada canción una técnica.
El atuendo original de las bailarinas egipcias consistía en una especie faja alrededor de la cintura, una falda de lino o algodón muy sencilla, y los senos al aire. Las bailarinas se tatuaban imágenes de la diosa de la sexualidad, tanto en los muslos como en los brazos. Pero, actualmente, consiste en un top o corpiño ajustado (adornado con monedas, priedas, mostacillas, etc.), una faja (generalmente adornada con monedas), y un pantalón o pollera (que puede ser lisa, en capas, etc.)
¿Cómo es que empezó todo?
Fue cuando tenía nueve años; gracias a la famosa canción “Ojos así” de Shakira, quien hizo tan popular esta danza. Cada vez que pasaban esta canción no hacía más que imitar los movimientos sensuales que ella realizaba, ya sea haciendo movimientos de cadera o movimientos ondulatorios.
A esto, se sumo que la familia de parte de mi papá es descendiente de Árabes, y mi pasión por esta danza era igual o mayor a la de ellos. Por lo cual, mi abuela comenzó a buscarme profesoras para que me interiorizara más en el baile.
Comencé probando con una profesora particular, la cual al principio me gustaba mucho pero luego de un tiempo no me servía para poder seguir avanzando. Por lo cual, cuando ya tenía diez años, me anote en Danzas Herrero, donde sorpresivamente me encontré con Flor Salvatore. Estuvimos aprendiendo juntas todo un año, hasta llegamos a bailar juntas en el colegio y en el teatro “Astral”. Al finalizar ese año, decidimos cambiarnos de lugar debido a que: la profesora no era realmente buena y, a parte de no poder avanzar mucho, no realizábamos muchas coreografías en la muestra anual.

Foto del año 2004, sacada en los camarines de Teatro "Astral".
Como estaba decidida a que esta danza me gustaba muchísimo y que quería profesionalizarme sobre ella, decidí buscar un lugar donde pudiera rendir exámenes y que me diesen el título de profesora. Por lo tanto, con Flor comenzamos a ir a una profesora que daba clases en Flores.
Al principio estaba fascinada, debido a que empecé a aprender numerosos ritmos y a utilizar bien los elementos, y también, porque hacíamos varias presentaciones en teatros, bares,Tierra Santa, etc. Al pasar un par de meses Flor dejo, y a pesar de eso yo continúe. Pero, como yo no estaba pasando por una buena situación personal decidí dejar “por un tiempo”, el cual se transformo en casi dos años.
Actualmente, estoy con muchas ganas de volver a bailar, no como “exigencia”, es decir sin rendir exámenes, sino como hobbies. Es más, el Jueves, recordando con las chicas el baile de segundo año, comencé a hablar con Flor y decidimos empezar a buscar lugares, y así volver a danzar esta maravillosa danza nuevamente.

Foto del año 2006, sacada en el Teatro "La Casona"
Fuente: Wikipedia
Nahir Naftilsan