Bueno, ya creo que están casi todos los temas hablados,
muchas de las cosas que pensé en postear a la larga me entere de que ya estaba
posteado y no quería poner o hablar del mismo tema que cualquiera de mis otros
compañeros. Por lo que pensé en ser un poco mas “ORIGINAL”, pensando de que yo
iva a ser el único que hable de este tema, por mas que este como algunos dicen
“todo el día hablando de esto”, o como la profe me lo prohibió para hablar para
el segundo trimestre (pero quiero recordar de que ella dijo que para este
trimestre, el posteo es LIBRE, ósea que puedo hablar de esto)... y si, quiero
hablar acerca de el deporte que empecé a jugar este año, y que en verdad me
llamo mucha la atención, Rugby.
No voy a hacerla muy larga como veces anteriores, por que
puede parecer denso e interminable, así que voy a tratar de ser breve,
explicándoles un poco de cómo lo sentí a este deporte en la 2º parte de este
año.
A mitad de este año, pensé en dejarlo por que no estaba
rindiendo bien, entrenaba como debería, pero no rendía lo que tendría que
rendir en el campo de juego, además de aguantarse las “cargadas” de todo (sí,
TODO) un equipo; hasta que un día (creo que estuve iluminado por Dios) meti un
tackle poderoso (el pibe que lo recibio largo un “ahhhh”, como el de los
dibujitos al ser golpeado fuerte, fue escuchado por toda la inchada de mi
club), a partir de ai, pude ver como todo el panorama cambiaba, las cargadas se
ivan, pero venian los apodos... Y que mejor idea de mi entrenador, la de
ponerme “Oveja” (paso a explicar la simple razon de este apodo para los que
desconocen su origen aunque es sencillo, MI PELO LLENO DE RULOS).
Desde ese día
y para TODO el club, me conocían como “Oveja”, pero lo que más me sorprendió es
que de un día para el otro se sabían mi apodo (mi nombre no), por lo que pensé
que ese partido lo jugué mejor de lo que pensaba.
A partir de ese momento, mi interés por el Rugby fue subiendo, me
compre la camiseta de los pumas, los fui a ver a Vélez contra escocia, etc. Una
de las ultimas ideas de los entrenadores para “alentarnos” (pero para mí es mas
un soborno), fue comprar una pelota Gilbert Original de Francia, que el precio
esta alrededor de los $250. Cada partido, ellos decidían quien fue la figura de
la fecha, y luego la firmaba; Al finalizar el torneo, se veía quien tenia mas
firmas y luego se la llevaba como un trofeo por el esfuerzo.
La pude firmar solamente dos veces, pero aun así, soy uno de
los que más firmas tiene (estamos empatados entre tres, los que más firmas
tenemos). La primera vez, fue un día que ganamos gracias a que esta muy
despierto y pude anotar 2 trys (cada uno vale 5 puntos). Uno de los chicos
(Gaspar se llama) ya tenia dos firmas, pero su nivel de juego bajo muchísimo,
estaba medio desganado, por lo que nunca mas la volvió a firmar. Luego, un
domingo, contra un club, DAOM (contra quienes jugué mi primer partido), seria también
mi ultimo partido del campeonato (al domingo siguiente me perdí del partido por
que me fui a Tandil con los chicos), les dije a tres de mis amigos de 3º mercantil
para que me vallan a ver ( Julián, Pablo y Zack), pero nada mas fueron dos, Julián
y pablo (Zack se quedo haciendo fiaca en su cama ese día).
Ese partido, era para mi importantísimo, por que era mi
revancha, para ver que tanto mejore, además de querer ganarles para quedar en
una linda posición en la tabla; por lo que estaba un tanto nervioso, pero a la
vez algo triste, por ser mi ultimo partido.
Durante el transcurso del encuentro, tuve relámpagos de buen
juego (en los cuales movía yo solo estructuras llamadas “Mauls” y hasta en ocasiones
me tenían que parar de a tres o cuatro para que no siga avanzando), que fueron
vistos por todo el cuerpo técnico del club.
Al finalizar el partido, perdimos 7-0, dejamos todo en la
cancha, con bronca, algunos apretando las manos fuerte, otros en el piso
dándole piñas y otros llorando por todo lo que dejaron y pasar impotencia al no
poder hacer nada (entre esos, estaba yo).
Termine todo embarrado, por que al día anterior había
llovido, pero aun así, juli y pablo se pusieron sus camperas y me vinieron a
saludar, dar un abrazo de contención, el cual fue muy lindo.
Luego, se venia la
charla habitual de los entrenadores con los jugadores, donde se dice quien jugo
bien y quien no; en que se tiene que mejorar, y cuales fueron los errores
individuales. Afortunadamente, me eligieron a mi otra vez como mejor jugador,
por lo que esa fue mi segunda firma.
Ahora, el torneo ya termino, no hay mas partidos (además de
los de pre-temporada, de los cuales tanto como Tomas Aloi que juega para un
club que esta a 2 cuadras de mío, “San Cirano”, y yo, “Banco Hipotecario”,
tenemos ganas de arreglar un amistoso, y así probar nuestro juego) por lo que
somos tres chicos con expectativas de ganar esta pelota que significa mucho
para nosotros.
Gracias por leer, Maximiliano Sotelo