Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

4to Mercantil
Manteca al techo

Archivo: Noviembre 2009

05/11/2009 GMT -3

¿Doscientos noventa y siete? No, veintinueve...

tercero2008 @ 16:36

Son doscientos noventa y siete. Bueno, con éste doscientos noventa y ocho. Casi trescientos… verdaderamente un récord. Ciento ochenta y cinco correspondientes al año pasado, ciento doce pertenecientes al corriente año.
Hoy, 31 de Octubre, nos pusimos a pensar: ¿qué habrá detrás de cada uno de los doscientos noventa y siete? Cerebros quemados sin saber qué poder expresar, desesperación ante los restantes cinco días para que cierre el trimestre y todavía ninguno visible, tal vez para algunos "uno más", capaz para otros "uno menos", seguramente haya tiempo invertido, presiones, carencias o sobredosis de imaginación y creatividad, quizás cumplimiento y responsabilidad por parte de la mayoría, o también podría ser un calvario para el resto. Cada uno sabrá...

Lo que sí es común para todos, es que detrás de cada uno están todas aquellas palabras que debimos pensar durante estos dos años para tener una buena nota, para escribir mejor, para perder o aprovechar tiempo, para sentirlas, para pensar, para vivirlas, para compartirlas, para reflejarlas en lo que somos, para odiarlas, o también podría ser para quererlas más. Incluímos todo tipo de pensamiento, por eso mismo lo que figura más arriba: "cada uno sabrá".

Pero lo que sí sabemos todos es que este blog no va a tener más posteos obligatorios (de hecho este último trimestre ya no hay), podrá causar alegría, tristeza o simplemente nada para todos los gustos. Y es por una cuestión lógica y de transición del tiempo. Estamos terminando cuarto año. El penúltimo año. El año que, en base a nuestro criterio, cambiamos todos. Y por suerte, para mejor. ¡Ni lo digan! No hace falta... Sabemos que seguimos teniendo diferencias (normal en los seres humanos), peleas, discusiones (pre-Bariloche, pre-buzo, pre-empresa, pre-colores, pre-cartelitos para el año que viene, pre-canciones para el año que viene, pre-forma de entrar el año que viene, pre-no me gusta el buzo, pre-las chicas son mayoría, pre-la fiesta de la primavera del año que viene la tenemos que ganar, pre-desorganización abanderada por cuarto mercantil, pre-estoy harta de estas discusiones), bueno, fue irónico. Seguimos con todas esas actitudes características de un cuarto año, pero no somos los mismos que fuimos hace tres, dos o un año y también nos animaríamos a decir que ni somos los mismos que empezaron este inolvidable cuarto año. Confiados al principio en decir: "bueno, pero todavía faltan dos años, todavía falta, recién empezamos". Recién hace aproximadamente ocho meses empezamos, ahora dentro de unos días terminamos uno de esos dos años.

Insistimos, creemos que todos podemos estar de acuerdo que solamente nos queda un año por compartir juntos. Y más allá de que hoy (31 de Octubre) nos haya picado el bichito "te falta un año y terminás", lo cual incluye cierta tristeza y melancolía, no podemos evitar no estar reflejándonos en los "flash" de recuerdos que pasan por nuestras cabecitas. En cierta forma, es increíble (y no apelando la expresión de sorpresa), sino que literalmente es increíble el paso del tiempo. Nosotras creíamos en primer año que todavía faltaba mucho por transitar, y hoy ese mismo tránsito se está preparando para finalizar dentro de un año. ¡Verán que no! No optamos por las cursilerías de la etapa nueva, de que todos alguna vez llegamos a quinto año, de que algunos siempre se van a seguir viendo, de que la vida no termina acá (por más que sea cierto).

No nos odien (saben que escribimos cosas largas), pero seguimos creyendo que todos estamos de acuerdo que la vida es una sola, que es imposible definirla o encontrarle alguna verdadera explicación, es imposible detallarla completamente (un ejemplo clarísimo son nuestras autobiografías), es imposible terminar de entenderla... Porque ahora en este momento no requiere tanta filosofía, sólo se trata de vivir (parafraseando al título del posteo de Marian). Depende de nosotros vivirla al máximo para dentro de unos años poder contarles a nuestros hijos, nuestros nietos, nuestros amigos, nuestros recuerdos, nuestros años pasados, el enorme placer y honor (Mari, te seguimos parafraseando) de poder sentirla y vivirla. Y esto nos espera en gran parte el año que viene...

Hoy ya no es más 31 de Octubre. Hoy es 2 de Noviembre. Remitimos a esta carta-posteo, porque pareciera que la profe leyó nuestras mentes y nos entregó una fotocopia en tutoría acerca de los alumnos cuando terminan quinto año.

Y es por eso que nos pusimos a pensar... ¿Qué hay detrás de los doscientos noventa y siete posteos? Hay veintinueve personas que somos todos nosotros, los cuales cada fin de año nos ponemos más nostálgicos. El fin de año de cuarto se siente como una despedida, como un paso hacia lo último. Parece que dejamos cuatro años que son relativamente parecidos, para entrar en un quinto totalmente diferente. Las vivencias no se pueden explicar, los cambios de primero a cuarto, tampoco. No podemos explicar con claridad el motivo de muchas de nuestras peleas, ni mucho menos el de aquellos momentos en los cuales, entre todos, realmente llegamos a sentir que no había diferencias. Las tenemos, como siempre, como en la vida. Nadie es igual a nadie. Pero año a año vamos aprendiendo a vivir con ellas, a entenderlas, a evitarlas cuando es necesario para seguir con la convivencia diaria.

Si nos ponemos a analizar nuestra situación, nuestras personalidades, nuestra forma de hablar, de decir las cosas, de plantear problemas, muchas veces en forma prepotente, otras con tristeza, otras con una necesidad y con más ganas de salir adelante que solo nosotros entendemos, nos damos cuenta que son más las veces que permanecemos unidos que las que nos distanciamos. Cuando la lógica diría que teniendo tantos protagonistas con carácter tan fuerte y con tanta determinación, el ambiente sería un caos. Sin embargo, nos unimos, sabemos cuándo parar, sabemos hasta dónde contestar, porque sabemos que al día siguiente nos volveremos a encontrar y estaremos de vuelta en el mismo lugar… Sabemos que quizás nos toque realizar algún trabajo juntos, sabemos que probablemente alguna vez necesitamos de nuestra ayuda, y sabemos que ninguno de nosotros es realmente una mala persona.

Por eso es que en estos años aprendimos tanto, porque la convivencia nos enseña, nos hace madurar, nos dice qué tiene valor y qué es mejor pasar por alto, y sobre todo, nos ayuda a saber hasta dónde llegar con nuestro orgullo y en qué momentos ceder.
Por eso, todos merecemos agradecer y recibir agradecimientos por lo que vivimos y por lo que nos enseñamos mutuamente, por aprender a aceptarnos. Y también agradecer a aquella profesora, que más allá de estos doscientos noventa y siete, nos ayudó a llegar hasta acá y nos enseñó que hay cosas que una nota no puede comprar.

Hasta siempre blog, ¡¡y hasta mañana a todos ustedes!!

Los queremos mucho.

Flor y Lali

Archivo | ¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis